LA PAJARITA

Muchos son los personajes emblemáticos que a lo largo de la historia han lucido la preciada pajarita o cómo en ciertos lugares de Latinoamérica se dice michi (Perú) o corbata de gatito (Panamá).

Y es que se trata de un accesorio que nació entre mercenarios croatas durante las guerras prusianas del siglo XVII. Un complemento que era más propio para hombres que la lucían junto con un smoking o traje en cócteles y fiestas de la alta sociedad de la época.

Pero estamos en el siglo XXI y las cosas han cambiado. Antes se veía como pieza muy clásica y viejuna que muy pocos querían lucir, pero hoy en día se han convertido en un elemento muy de moda, algo que hace tiempo era una cosa inimaginable.Pero pese a los cambios que ha sufrido a lo largo del tiempo, todavía continúa siendo un clásico perfecto para lucir.

Tom Ford es uno de los pocos diseñadores que cada vez que saca una nueva colección la incorpora sin ningún tipo de pretensión. Sabe combinarlas muy bien con chaquetas de terciopelo en color rojo o de otros estilos como el tartán, lisas, y eso es algo que salta a la vista.

Porque la corbata de gatito (me encanta el nombre) mola mucho. Para este fin de año quizás me ponga una ¿me convencéis? Las hay de todo tipo: desde las más clásicas,hasta las más atrevidas, y son tantas las personas que la han llevado puesta…

¿Os gusta la pajarita?¿la habéis lucido en alguna ocasión?

YA,POR FAVOR


Llevaba aguantándome mucho tiempo con el optimismo de que por fin diciembre para Vogue España iba a ser un mes crucial para demostrarnos que por lo menos,la portada del último mes del año nos iba a sorprender a todos, aunque sea con una pizca de originalidad o que por lo menos impactara.Pero no, pasé rápidamente por la puerta del quiosco,mirando por encima de las revistas,porque tenía prisa ,para ver si por fin la habían traído y si,ahí estaba,claro que como llegaba tarde al sitio donde iba,pensé,pues cuando vuelva la compro.Así fue.Entré con la esperanza de que Yolanda Sacristán se hubiera calentado la cabeza por hacer algo novedoso y nanai de la china.Lo mismo de siempre.Modelo luciendo lo último de lo último y fondo blanco,vamos como siempre.Pero sí me alegré de ver a la modelo Iris Strubegger portada,la chica que está últimamente en todas partes y que como algunos sabréis le dediqué un post entero para ella en su día.Pero vamos al grano que me voy por los cerros de Úbeda.

Yo, sinceramente estoy cansadísimo de ver siempre el mismo puñetero tipo de portada con cien mil letreros por todas partes que un poco más y tapan la cara a la modelo.¿Yolanda Sacristán no se da cuenta de que aburre, le fáltan ideas o al menos eso parece?Porque no me digáis que con el presupuesto que tiene Vogue España,que evidentemente no es el de París ni el estadounidense ni el de Italia,¿no pueden hacer un portada decentemente bonita que sobrepase de una vez por todas la monotonía a la que nos tienen acostumbrados?

La revista el EPS nos ha demostrado a lo largo del tiempo que sabe hacer editoriales mucho más molonas e interesantes.Amber Valleta,Adriana Lima o hace poco Naomi Campbell han sido las protagonistas de unas portadas que si te dan a elegir entre estas o las de Vogue,yo sinceramente agarro sin pensármelo la del EPS.



El problema no sé si está solamente en Yolanda o en todo el equipo de la revista.Yo sería capaz de enviarle una carta a esta mujer para decirle que ya cansa siempre lo mismo.Estamos cansados de ver siempre lo mismo.Que cada día que paso por el quiosco de la estación, veo que no venden Vogue España, acaba el mes y continúan habiendo la misma cantidad de revistas,excepto la que me llevé yo.No nos hacen soñar.Porque hoy en día no me digáis que no se pueden hacer cosas.
A esta mujer la deberían de quitar del puesto de directora.No se merece para nada estar en el lugar que ocupa.Debería de haber desde hace tiempo alguien que por fin le de un aire fresco.Si no ¿cuál es el problema?

Menos mal,que para quitarme un poco la rabia,tengo esta foto de Chanel Iman retratada para Vogue Alemania de este mes,retrada por Mark Seliger

Qué mala es la envidia